El alma

Dualidad cuerpo y alma

Con la aparición del materialismo dialéctico, la política y la vida académica se han retirado del concepto dualidad cuerpo y alma y esto ha tenido su impacto en la sociedad. El estado “laico” ha generado una educación “laica” y una sociedad “laica” distorsionando fuertemente la esencia del hombre y la sociedad.


Con la aparición del materialismo dialéctico, la política y la vida académica se han retirado del concepto dualidad cuerpo y alma y esto ha tenido su impacto en la sociedad.

El estado “laico” ha generado una educación “laica” y una sociedad “laica” distorsionando fuertemente la esencia del hombre y la sociedad.

San Agustín introduce el concepto de dualidad tomando de Platón o mejor dicho de Plotino la definición de :

El ser humano está constituido por dos realidades distintas: el cuerpo, material, mortal y sujeto al cambio; y el alma, inmaterial, inmortal y sede de la razón y del conocimiento verdadero. 

El alma puede existir independientemente del cuerpo, que constituye su morada temporal.

Sobre esta idea base se construye la filosofía cristiana incorporándose a la Teología.

Esta idea es un pilar muy importante en la construcción de la civilización occidental y su destrucción se lleva entre las patas a la civilización.

Actualmente esta definición se fortalece con el avance del conocimiento de manos de Richard Swinburne (1934–2024) en su libro The Evolution of the Soul  que define lo siguiente:

El ser humano posee un cuerpo físico y un alma inmaterial que constituye el fundamento de su identidad personal y su conciencia. 

La mente no puede reducirse completamente a los procesos cerebrales, pues la experiencia subjetiva y la identidad del individuo requieren, según Swinburne, un sujeto espiritual distinto del cuerpo.

La neurociencia en un esfuerzo por relacionar el cerebro a la mente ha dicho en un estudio reciente que la mente es el resultado de relaciones lógicas entre redes neuronales, un fenómeno totalmente inmaterial.

Para los marxistas no tiene importancia la ciencia cuando contradice sus dogmas y se aferran a ellos con un fanatismo ciego e irracional, buscan transformar a sus líderes en dioses únicos de la creación.

Es por eso que dar la batalla de las ideas contra los dogmas y aberraciones marxistas es una lucha en favor de preservar la civilización y con ello toda la belleza, desarrollo y bienestar que nos ha traído.



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