Ideología política

El conservadurismo, ¿el nuevo rebelde?

La filosofía conservadora representa la verdadera resistencia contra la tiranía que caracteriza nuestra época. El conservadurismo auténtico no es nostalgia del pasado, sino una filosofía madura que reconoce la sabiduría acumulada a través de generaciones.

Algo que resulta contradictoria es que en la actualidad ser conservador es revelarte contra el sistema establecido, es quedar fuera del sistema.

La filosofía conservadora representa la verdadera resistencia contra la tiranía  que caracteriza nuestra época.

El conservadurismo auténtico no es nostalgia del pasado, sino una filosofía madura que reconoce la sabiduría acumulada a través de generaciones. 

Mientras la cultura contemporánea proclama rebeldía a través del conformismo progresista, el verdadero rebelde de nuestro tiempo es aquel que se atreve a defender la belleza eterna, las instituciones tradicionales y los valores trascendentes, en pocas palabras la civilización que nos permitió ser lo que somos, la que nos hizo escalar a alturas insospechadas en casi todas las actividades y que hoy está seriamente amenazada.

Las universidades modernas se han transformado en fábricas de activismo.

El arte contemporáneo ha declarado guerra contra la belleza.

La defensa de la familia tradicional, la educación clásica y la dimensión religiosa de la vida se han convertido en actos profundamente subversivos. 

Podríamos decir que vivimos en una sociedad bizarra donde los valores se han invertido.

En su oscura celda el mismo Gramsci jamás imaginó que aquellos cuadernillos que escribía desde el rencor llegarían a ser los ejes de la revolución cultural que proponía; tomar las universidades, controlar los medios, devastar la religión, destruir el arte y doblegar a la familia.

La rebeldía conservadora del siglo XXI debe  buscar restaurar no destruir. 

Conservar lo bueno que se ha destilado por cientos de generaciones que nos precedieron y buscar la mejora continua en los cimientos que nuestros antepasados construyeron. 

No protestar únicamente contra lo que está mal, sino que construir activamente lo que es bello, verdadero y bueno. 

Esta revolución es de ideas, de pensamiento crítico, de lucha contra la manipulación que los poderes fácticos mundiales ejercen a través de la ONU y las ONGs afines, luchar por defender la civilización que heredamos de nuestros padres es quizás la lucha mas noble y valiente que podemos hacer. 

Lucha que debemos iniciar dentro de nosotros mismo despojándonos de tanta basura ideológica que nos han implantado, escuchar la voz de la naturaleza y el sentido común para poder lanzar a la basura la porquería envuelta en papel celofán que nos obligan a consumir. 

Lucha que parte desde impedir que nos cambien el sentido de las palabras, hasta la lucha electoral que nos permita sacar a estos sátrapas del poder, debemos negarnos a sacrificar lo eterno en el altar de lo temporal, por nuestros hijos, por nuestros nietos, por las generaciones que nos sucederán, !Vaya! Por una evolución sana de la raza humana.


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