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La tierra es para quien la trabaja

El ejido, la nueva Gleba medieval

Qué hermosa frase, se me derraman las lágrimas, cuanta justicia social hay en ella, quitarle la tierra a los abusivos hacendados y dársela a los pobrecitos trabajadores. !SNIF! !SNIF! !SNIF! Si usted cree en ella no siga leyendo porque se le revolverá el estomago. En la colonia las tierras se otorgaron a quienes podían trabajarlas y trabajarlas no es meter el arado en ellas es tener capital, tecnología, mano de obra y mercado como cualquier empresa y los posteriores dueños pagaron por estas tierras. Los socialistas que todo se roban con frases bonitas y con una previa satanización, se inventaron una historia terrible de los hacendados y ya convertidos en villanos, vinieron los ángeles socialistas a hacer justicia y se quedaron con ellas y ustedes dirán, no es cierto se las regalaron a los pobres trabajadores , pues fíjeselos que no, las tierras robadas a los hacendados pasaron a ser propiedad del estado o sea de los políticos y en forma generosa se las prestaron a los campesino con la condición de que no las abandonara y que votaran por ellos para mantenerlos en el poder. Como siempre inventaron nuevas palabras para engañar a la gente y la gleba medieval tomó el nombre de ejido, usted se preguntará ¿que era la gleba medieval? Pues era el sistema con el cual los señores feudales controlaban a sus súbditos, les prestaban una tierra para cultivar y ellos pagaban con producto al señor feudal, al abandonar la zona perdían sus derechos, si el señor vendía los incluía a ello en el trato. Los jesuitas fueron los últimos en llegar a la Nueva España y sus proyectos de hacer institutos eran muy caros por lo que alguien les sugirió que compraran propiedades agrícolas y las hicieran producir, no teniendo otra alternativa lo hicieron y lo hicieron muy bien, La Nueva España se volvió una potencia agrícola y los jesuitas personas que manejaban una riqueza extraordinaria. En 1767 el rey Carlos III esta en bancarrota y voltea a ver la fortuna de los jesuitas y adelantándose a los socialistas les inventa cargos fantasmas, los apresa y se queda con sus fortunas, la expulsión de los jesuitas es todo un tema que merece ser tocado aparte. La historia se repite, hay quienes con generaciones de trabajo crean un patrimonio y aparecen los políticos que con una verborrea redentora se los roban. Los golpistas de 1910 transformaron las grandes productoras de riqueza en parcelas de miseria donde los ejidatarios producían para mal comer, Mexico paso de ser la potencia exportadora de productos agrícolas a ser importadora, ese es el socialismo que traemos en la sangre, ladrón y asesino pero que bonito habla y como sacude nuestros corazones con frases redentoras que esconden su codicia y maldad. Pero así “semos” de brutos los mexicanos, nos tragamos todo sin masticarlo

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