Ideología política

Los Gulags

El término Gulag (acrónimo en ruso para Dirección General de Campos) designaba al organismo estatal que administraba los campos penitenciarios soviéticos entre 1918 y 1956,Millones de personas —incluyendo opositores políticos, disidentes y ciudadanos comunes— sufrieron detenciones arbitrarias, torturas y trabajos forzados en regiones extremas como Siberia o el Ártico.


Después de que el servicio secreto soviético (KGB) confiscara una copia del manuscrito Archipiélago Gulag en la URSS y detuviera a una de sus colaboradoras, Elizaveta Voronyanskaya, Solzhenitsyn dio la orden de publicarlo en Occidente.

Como respuesta el régimen soviético detuvo a Solzhenitsyn en febrero de 1974, lo despojó de su ciudadanía y lo expulsó de la Unión Soviética en marzo de ese mismo año.

Publicado en Occidente entre 1973 y 1975, sacudió la conciencia mundial sobre los crímenes del estalinismo y contribuyó a desprestigiar el relato oficial del régimen soviético.

El término Gulag (acrónimo en ruso para Dirección General de Campos) designaba al organismo estatal que administraba los campos penitenciarios soviéticos entre 1918 y 1956,Millones de personas —incluyendo opositores políticos, disidentes y ciudadanos comunes— sufrieron detenciones arbitrarias, torturas y trabajos forzados en regiones extremas como Siberia o el Ártico. 

El experimento socialista le había costado a la humanidad mas de 50 millones de seres humanos indefensos, sacrificados por implantar un sistema utópico.

Los crímenes de Lenin y Stalin no eran ignorados en occidente pero los medios evitaban hablar del tema y algunos intelectuales como  Sartre lo justificaban. 

Jean-Paul Sartre justificó o restó importancia a los campos de concentración soviéticos (los gulags) por su compromiso político con el marxismo y su rol como «compañero de viaje» del comunismo estalinista.

Sartre sostuvo en la década de 1950 que la violencia y el terror —incluyendo los trabajos forzados en los gulags— podían considerarse medios justificados para alcanzar la meta del comunismo.

Argumentó que no se debían denunciar públicamente las atrocidades o los crímenes de Stalin porque la clase trabajadora mundial «no estaba preparada» para procesar esa información sin desmoralizarse.

Aunque también se debe mencionar que hubo intelectuales comunista que criticaron fuertemente a Stalin como Bertrand Russel y Albert Camus quien rompió su estrecha amistad con Sartre en 1952 tras publicar El hombre rebelde, donde condenaba tajantemente el terror de Estado y los campos soviéticos.

Camus defendía que ninguna ideología política ni revolución justificaba el sufrimiento o el asesinato masivo de seres humanos, distanciándose así del pragmatismo revolucionario de Sartre.

El socialismo sigue siendo evaluado por sus intensiones, no por sus acciones, siguen asesinando desertores y críticos.

En Latinoamérica, la implantación de regímenes marxistas  se hizo a través de secuestros y asesinatos de civiles inocentes con la direccion de sicarios cubanos y ya en el poder el asesinato de periodistas detractores e incluso candidatos opositores se volvió algo común.

En México la situación es aún mas grave, el narcomarxismo impone un régimen de terror en las zonas que domina despojando a la gente de sus tierras, ranchos y empresas ante la mirada complaciente del gobierno que les da abrazos en lugar de balazos.

Nuestros intelectuales, tal como Sartre, justifican y hacen caso omiso de la tragedia que viven día a día miles de familias porque ¿Como atacar a los socialistas si ellos velan por los pobres?

La intensa propaganda socialista que anida en el inconsciente colectivo nos hace ver para otro lado en lugar de enjuiciar las ideas socialistas y surge una pregunta ¿Hasta cuando lo seguiremos permitiendo?

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