Sociedad
Los peligros de la promiscuidad
La exigencia de que la mujer llegara virgen al matrimonio es muchísimo más antigua que el cristianismo e incluso que el judaísmo bíblico. No conocemos el momento exacto en que surgió esta costumbre. Sin embargo, tenemos antecedentes jurídicos y culturales de hace aproximadamente 4,000 años.

La exigencia de que la mujer llegara virgen al matrimonio es muchísimo más antigua que el cristianismo e incluso que el judaísmo bíblico.
No conocemos el momento exacto en que surgió esta costumbre.
Sin embargo, tenemos antecedentes jurídicos y culturales de hace aproximadamente 4,000 años.
En las sociedades del antiguo Cercano Oriente antes del año 2000 A.C existían reglas sobre sexualidad, matrimonio y legitimidad familiar que hablaban del tema.
En el Código de Hammurabi, el primer código de la historia, se regulaba el matrimonio, las relaciones sexuales y la protección de los intereses familiares.
En el primer milenio la virginidad de la novia aparece como una obligación protegida por normas religiosas y jurídicas.
En la Grecia clásica se esperaba la virginidad de muchas jóvenes que contraían su primer matrimonio, especialmente entre familias ciudadanas.
En la civilización romana, la castidad femenina estaba vinculada al honor familiar, la legitimidad de los hijos y el matrimonio.
En el Cristianismo primitivo, se desarrolló una valoración religiosa de la castidad, en la Europa cristiana la virginidad prematrimonial adquirió gran importancia moral, religiosa y social.
En síntesis desde que se tiene historia la virginidad de la mujer antes del matrimonio fue una regla social hasta los años sesentas donde el “amor libre” se puso de moda.
En Estados Unidos se hicieron muy famosos las comunidades hippies donde la promiscuidad era aceptada y el símbolo de “amor y paz” inundaba los medios, la virginidad de la mujer era cuestionada e incluso denigrada, recuerdo un letrero en una barda de la preparatoria que decía : “La virginidad produce cáncer, vacunamos a domicilio” los “sicólogos sesudos” escribían artículos donde consideraban “saludable” tener sexo prematrimonial.
La regla se fue perdiendo y vale la pena valorar su efecto sobre la comunidad.
El movimiento Hippie se apagó y la reincorporación a la sociedad tradicional fue difícil, en la mayoría de los casos, el abuso de las drogas, el sexo y el ocio los puso en problemas, habían desperdiciado sus mejores años en una aventura dudosa.
Como dicen en mi pueblo, nada es grátis y esa libertad sexual ha tenido un costo muy importante en la sociedad.
En USA donde llevan un control estadístico muy riguroso, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) documentaron un aumento extraordinario de la gonorrea entre adolescentes durante los años sesenta y setenta.
En la década de los ochenta persistieron tasas muy elevadas de gonorrea en adolescentes y expansión de la sífilis hacia finales de los ochenta.
Para los noventa, la gonorrea continuó siendo un problema importante, aunque las tendencias variaron por edad y población.
En la primera década del milenio, cobró mayor importancia la clamidia en los registros públicos, del 2010 al 2019 hubo un repunte de varias infecciones bacterianas, incluida la sífilis.
¿Cómo está la situación actual?
Las últimas estadísticas publicadas en 2024 hablan de más de 2.2 millones de casos notificados de clamidia, gonorrea y sífilis, en todas las edades, de los cuales el 48.2% los casos notificados de esas tres infecciones correspondieron a personas de 15 a 24 años.
Parece tener sentido que antes del desarrollo fuerte de la medicina, la virginidad prematrimonial era una necesidad social. La abstinencia de contacto sexual eliminaba el riesgo de transmisión sexual ; la fidelidad mutua entre parejas no infectadas era necesario, a pesar de la divulgación intensa sobre métodos de prevención, las enfermedades sexuales han ido en aumento, la normalización de la infidelidad en las parejas tiene un precio.
Durante esta época los divorcios se disparan exponencialmente y actualmente hay un rechazo entre los jóvenes contraer matrimonio, curiosamente todos estos movimientos tienen como epicentro California, lugar donde se estableció la escuela de Frankfurt, cuyos objetivos, entre otros, es destruir el concepto tradicional de familia.
Vivimos una gran época en la actualidad, pero no en todos los rubros, parece que no todas las cosas que hemos desechado eran inútiles.